DOLOR DURANTE EL SEXO

DOLOR DURANTE EL SEXO

Porque me duele cuando tengo relaciones

Una paciente dice: “no me siento bien porque me duele cuando tengo relaciones”. Esto es más frecuente de lo que se cree.

El trastorno de dolor genito – pélvico/penetración aparece como dificultades en la penetración durante las relaciones sexuales o como dolor vaginal, vulvovaginal o pélvico. También puede aparecer como ansiedad de sentir ese dolor antes, durante o como resultado de la penetración. Y/o tensión o contracción de los músculos del suelo pélvico durante el intento de penetración vaginal. O sea, dolor vaginal o vulvar durante la penetración, o miedo y ansiedad de que duela mucho y no poder conseguirlo o ponerse tan tensa que los músculos se contraen tanto que la entrada de la vagina se cierra y la penetración se dificulta o se hace imposible.

Todos estos miedos y dolores también pueden aparecer en situaciones no sexuales, por ejemplo en un control medico ginecológico o al momento de la inserción de un tampón en la vagina. Esta dificultad se torna de gran gravedad para parejas que quieren concebir un hijo y saber porque me duele cuando tengo relaciones tiene un valor mucho más significante.

Cuando se descartaron causas medicas y orgánicas y el diagnostico determina que las causas son psicológicas el tratamiento será una psicoterapia individual o de pareja, se realizarán abordajes cognitivo conductuales para trabajar las percepciones de situaciones eróticas y las vivencias de dolor o posible dolor y las ansiedades que esto despierta, si es necesario se indicarán terapias corporales con movimientos y ejercicios, actividades para el alivio del estrés y cambios en el estilo de vida, técnicas de relajación y masajes. Pueden indicarse ejercicios de Kegel (para fortalecer músculos de la pelvis). Tratamos de poner el énfasis siempre en educación e información adecuada junto a una terapia para saber porque me duele cuando tengo relaciones.

A veces podemos ver uno o varios factores predisponentes que hacen a una persona más vulnerable a una disfunción. Luego aquello que lleva a la precipitación o aparición del síntoma y que situaciones o circunstancias lo hacen mantenerse y persistir.

Insito con que, miedos, temores, inhibiciones, culpa, experiencias extrañas o dolorosas, disconformidad con nuestro cuerpo o una parte de el, vergüenza, desconocimiento, todas contribuyen al deterioro de la vida sexual por que casi siempre van acompañados de angustia, pena, sentimientos de perdida, tristeza, preocupación, desgano, y en poco o mucho tiempo, puede hacernos perder la confianza y deteriorar nuestra autoestima, en definitiva afectara significativamente nuestra calidad de vida.

No importa si tu nariz es un poco mas grande o tus piernas muy huesudas ni si tus pechos son demasiado grandes o demasiado chicos, siempre serán gigantes productores de placer, puedes jugar, divertirte, sentir, abrazar, acompañar, besar, lamer, explorar y gozar de hermosos espacios de intimidad contigo o con otros.

Recuerda que la salud sexual implica más que el buen funcionamiento del cuerpo y mantener un buen ritmo de deseo y orgasmos. La mejor salud sexual es aquella en la que ocurren encuentros ricos de respeto y confianza, apertura emocional y fluidez en la comunicación; y el compromiso de disfrutar y disfrutarse en todos los aspectos de la relación, reconociéndonos como seres con derecho a gozar y dándonos permiso para generar los momentos y espacios que nos lleven al placer.

 

Lic. VIVIANA CARUSO

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